Todo se ha vuelto inmediato, parece que nos falta el tiempo
En estos tiempos que corren, en los que todo tiene que ser inmediato, nos falta tiempo. Nos perdemos en hacemos muchas cosas parece que si no las haces estás perdiendo el tiempo. Ahora las citas son por internet, no tenemos tiempo para ir a una discoteca, pub, bar de copas a encontrar el amor, así que desde casa en ropa cómoda entablamos conversación en la que puedes encontrar amistades e incluso el amor.
Lo mismo ocurre con las compras y el consumo en general. A golpe de un clic tienes aquello que deseas.
Algunos de vosotros os acordaréis de las enciclopedias que consultamos a la hora de hacer los deberes, ahora esos tomos han ido a la basura. Ha llegado Google para informarnos en segundos. Todo rápido y el tiempo pasa volando…
¿Qué pasa con las terapias?
Ya no son como cuenta Woody Allen en Annie Hall:
- ¿Tienes que hacer algo ahora?
- No tengo tiempo. Luego tengo una cita con mi psicoanalista.
- Ohh!! Vas a un psicoanalista.
- Solo 15 años.
- ¿Quince años?.
- Sí, le concederé uno más y luego a Lourdes.

Desde Sigmound Freud hasta ahora han cambiado las técnicas existiendo terapias breves y efectivas. No cabe duda que todos tenemos nuestros tiempos para avanzar en aquello que nos produce malestar, que nos lleva a una desesperanza, frustración y cuadros de estrés y ansiedad.
Cada vez hay más investigaciones científicas sobre cómo funciona nuestro cerebro. Los neurocientíficos realizan grandes avances sobre el comportamiento humano apareciendo nuevas herramientas para ejercitarla y poder llevar una vida más placentera.
Lo realmente curioso de las terapias breves, son los resultados espectaculares, en poco tiempo.
La importancia del lenguaje
Lo realmente curioso para mi fue descubrir que tenemos el poder de cambiar las cosas con algo tan simple y natural como es el lenguaje.
La manera en la que nos hablamos, como vaticinamos que algo nos va salir mal, la mayoría piensa en negativo, imagina al escribir este texto me digo: “Me va a salir mal nadie me entenderá”. Al menos este pensamiento nos viene una vez al día si no es más en algunos casos.
La terapia breve busca la solución.
La terapia breve busca la solución al problema de la manera más efectiva y menos dolorosa. Trabaja las emociones producidas por los pensamientos para lograr un cambio y se produce una transformación en el individuo.
Cuando descubrí la manera de mejorar mi vida aplicando estas herramientas me convertí en una persona diferente a la hora de superar situaciones desconocidas. A enfocarme en lo positivo, a utilizar recursos para enfrentarme a los miedos.
Si estás dispuesto a desaprender y aprender necesitas:
- Coraje.
- Humildad.
- Flexibilidad.
- Compromiso.
- Realizar pequeños actos para lograr el objetivo.
No olvides que los recursos internos aunque estén olvidados dependen de ti volver a utilizarlos. Como montar en bici. Los recursos externos no dependen de uno, son nuevos territorios que nos hacen fuertes y que nos hacen explorar.
Estas palabras, de Carl Jung Psicólogo (1875-1961) me han tocado fuerte y he tenido que superar esos hechos.
“Aquellos que no aprenden nada de los hechos desagradables de sus vidas, fuerzan a la conciencia cósmica a que los reproduzca tantas veces como sea necesario para aprender lo que enseña el drama de lo sucedido. Lo que niegas te somete. Lo que aceptas te transforma. Hasta que lo inconsciente no se haga consciente, el subconsciente seguirá dirigiendo tu vida, y tú lo llamarás destino.”
Todos estos aprendizajes personales y las herramientas que he ido aprendiendo me han hecho crecer, tomarme las cosas con más calma, gestionar mis emociones y llenar una vida plena.
Y tú, ¿has tenido alguna experiencia con un psicoanalista? Cuéntamelo en los comentarios, ¡me encanta leeros!


